En resumen: vender por internet no te exime de facturar. Cada venta online a consumidor final necesita una factura electrónica con CAE (B si sos Responsable Inscripto, C si sos monotributista o exento). Con volumen alto, la clave es no cargar cada venta a mano: un sistema conectado por webservice a ARCA emite en segundos y manda el comprobante por email solo. Sin eso, terminás con comprobantes pendientes y riesgo fiscal.
Si vendés por una tienda online, por redes o por marketplaces, la obligación fiscal es la misma que en el mostrador: toda venta se factura. El canal digital no crea una excepción. Lo que sí cambia es el volumen y la velocidad: muchas ventas chicas, casi todas a consumidor final, que entran a cualquier hora. Hacer eso a mano, una por una, no escala. Esta guía explica qué te pide ARCA y cómo resolverlo sin frenar la operación.
No hay un régimen "más relajado" por vender en internet. Apenas concretás la venta y cobrás (transferencia, link de pago, tarjeta o efectivo en la entrega), nace la obligación de emitir el comprobante electrónico con CAE ante ARCA (ex AFIP). Da igual si la venta salió de tu web, de una historia de Instagram o de un marketplace: para el fisco es una venta gravada y necesita su factura.
Los medios de pago electrónicos, además, dejan rastro. Las acreditaciones bancarias, billeteras y procesadores de pago informan movimientos, así que la facturación de tus ventas online tiene que ser consistente con lo que entra a tus cuentas. Facturar prolijo desde el día uno te evita inconsistencias y dolores de cabeza más adelante.
En e-commerce la enorme mayoría de tus clientes son consumidores finales. La letra del comprobante depende de tu condición frente al IVA:
Si todavía dudás de cuál te corresponde, mirá la guía Factura A, B, C, M o E: cuál emitir según tu cliente.
A consumidor final, por compras de hasta el monto vigente que fija ARCA, podés emitir la factura como «Consumidor Final» sin CUIT ni domicilio. Pero hay dos casos en los que sí necesitás identificar al comprador con CUIT/CUIL o DNI: cuando el importe supera ese tope, o cuando el cliente te pide la factura a su nombre.
En una tienda online eso se resuelve fácil pidiendo el dato en el checkout: un campo opcional de CUIT/DNI evita que después tengas que perseguir al cliente para poder facturarle bien. Cuanto más completo entra el pedido, más rápido sale el comprobante.
Con pocas ventas por día, cargar cada una "a mano" en el portal de ARCA todavía se banca. Con volumen de e-commerce, no: cada comprobante implica re-tipear cliente, productos, importes y esperar el CAE. Multiplicado por decenas de ventas diarias, se vuelve un cuello de botella y empezás a acumular ventas sin facturar.
La salida es usar un sistema de gestión conectado por webservice a ARCA en vez del portal manual. Eso te permite:
En una venta online no hay mostrador donde entregar el ticket: el comprobante tiene que viajar solo hasta el cliente. Mandar PDFs a mano, uno por uno, es la otra mitad del cuello de botella. Lo eficiente es que, al emitir la factura, el sistema la envíe por email directo al comprador con el PDF adjunto, o que la compartas por WhatsApp en un clic. Así cerrás la venta de punta a punta —cobro, factura y entrega del comprobante— sin tareas manuales sueltas.
Cuando el canal online crece, conviene tenerlo separado contablemente. Un punto de venta dedicado a e-commerce te da una numeración propia y reportes claros de cuánto vende ese canal, sin mezclarlo con las ventas del local. En ARCA podés dar de alta los puntos de venta que necesites (mirá cómo crear un punto de venta para Web Services), y vincularlos todos al mismo sistema. A fin de mes, además, vas a necesitar el Libro IVA de ventas con todo eso consolidado para tu contador, sin juntar PDFs sueltos.
¿Querés probarlo con tu CUIT? Tenés 30 días gratis, sin tarjeta de crédito. Conectás tu punto de venta, cargás tu catálogo una vez y empezás a facturar tus ventas online en segundos.
Sí. Toda venta es venta, sea en el local, por redes o por una tienda online: hay que emitir factura electrónica con CAE ante ARCA (ex AFIP). El canal no cambia la obligación. A consumidor final emitís factura B (si sos Responsable Inscripto) o C (si sos monotributista o exento).
A consumidor final por hasta el monto vigente podés emitir la factura con «Consumidor Final» sin CUIT ni domicilio. Si el cliente pide la factura a su nombre, o el importe supera el tope, tenés que identificarlo con CUIT/CUIL o DNI. En ventas online conviene pedir el dato en el checkout para no frenar la emisión.
Sí. Con un sistema conectado por webservice a ARCA emitís la factura en segundos desde la misma pantalla de la venta, y podés reutilizar clientes y productos ya cargados. Para volumen alto, eso es la diferencia entre facturar en el día o arrastrar comprobantes pendientes.
Es una buena práctica. Un punto de venta exclusivo para e-commerce te ordena la numeración y te deja ver las ventas online aparte de las del mostrador. En ARCA podés dar de alta los puntos de venta que necesites, y en MiGestion vincularlos todos al mismo usuario.
Sí. Con MiGestion el comprobante con CAE queda en PDF y lo enviás por email al cliente en el momento, o se lo compartís por WhatsApp. Así cerrás la venta online de punta a punta sin imprimir nada ni mandar archivos a mano uno por uno.
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