En el comercio argentino el cheque sigue siendo moneda corriente — sobre todo el diferido. El problema no es recibirlos: es la cartera de 15 o 20 cheques en un cajón (o una planilla) donde uno se vence sin que nadie lo vea. Lo básico que tenés que saber, y cómo ordenarlo.
Un cheque tiene 30 días corridos para ser presentado al cobro: contados desde la fecha de emisión (común) o desde la fecha de pago (diferido). Pasado ese plazo, el banco puede rechazarlo y cobrarlo se convierte en un problema: dependés de la voluntad del emisor de reemplazarlo.
Con dos o tres cheques se controla de memoria. Con una cartera real — distintos emisores, distintas fechas, algunos endosados a proveedores — la memoria no alcanza, y la planilla siempre la actualiza "alguien, después".
El rechazo tiene costos bancarios para el emisor y queda registrado. Para vos, lo importante es la trazabilidad: saber al instante de qué cliente era, contra qué factura lo habías imputado y a quién se lo habías endosado, para reclamar y reimputar sin reconstruir la historia a mano.
¿Tenés la cartera en una planilla? Probá MiGestion 30 días gratis y cargala una sola vez.
30 días gratis. Sin tarjeta. Sin compromiso. Con migración asistida y soporte humano.